Los empleados felices trabajan mejor

  • Según un reciente estudio de la Universidad de Barcelona, los trabajadores motivados dentro de una organización rinden un 75% más que aquellos que carecen de algún aliciente de su actividad laboral
Publicado el 16/11/2011 por Laila Robles Martínez


Una persona que trabaja ocho horas -o más- cada día en un ambiente poco reconfortante tiende a bajar su rendimiento general. El secreto para lograr tener un equipo de trabajo conforme, está en permitir que exista un equilibrio entre las labores y la vida cotidiana; también ayuda contar con una sólida organización interna y la posibilidad de tener un horario flexible para hacer gestiones personales, por ejemplo. Se ha comprobado que un asalariado que tiene facilidades como una guardería en las instalaciones de su empresa o bien puede ajustar sus horas laborales para ir por sus hijos a la escuela se centra mejor en sus tareas, incluso terminando antes.

Estas son algunos buenos argumentos por los que las corporaciones deberían valorar el costo que implica invertir en estímulos positivos para su personal, y así obtener un incremento en la rentabilidad global de su negocio. Así lo señala el estudio titulado “Calidad Laboral y Productividad”, realizado en la universidad catalana.

Lo cierto es que en México casi uno de cada cuatro empleados está disconforme con su trabajo, sobretodo en el aspecto económico. La mayoría siente que no se les valora lo suficiente, y esto puede llegar a convertirse en un factor sumamente negativo, al grado de reducir su productividad en grados alarmantes. En otras palabras -y aquí me permito hacer uso de la frase popular-, “lo barato sale caro”.

Otro de los factores que se deben tomar en cuenta es la desmotivación que algunos viven en su trabajo. Laura Montero, Directora de Marketing de la empresa Accor Services, comenta que hay que ocuparse por fórmulas que contribuyan a las conciliación de la vida familiar, la laboral y especial énfasis del desarrollo personal de los empleados. Es necesario demostrar la preocupación de las empresas por sus colaboradores a través de medidas concretas como la formación, o el apoyo para la educación.

Plantearse establecer un barómetro que mida la satisfacción laboral de los empleados resulta complicado, ¿cómo se pueden medir los sentimientos del personal? La mayoría de las investigaciones enfocadas en encontrar fórmulas que aumenten la productividad tienden a ser una gestión macro económica en esencia. Sin embargo, para algunos especialistas en recursos humanos, también es importante incluir cómo se sienten los trabajadores.

Algunas empresas estadounidenses, por ejemplo, implementan planes de incentivo para aumentar la motivación y la fidelidad de sus empleados, además de promover una visión de trabajo en equipo persiguiendo un mismo fin. Para conseguirlo, se organizan viajes anuales corporativos, excursiones, reuniones de intercambio colectivo o eventos específicos donde se rifan distintos premios. Lejos ha quedado el concepto del empleado del mes, ya que en la actualidad se apunta a lograr una mejora psíquica general e incrementar el sentimiento de integración y compromiso con la organización.